Escribe sobre cómo organizas tu presupuesto.
“El dinero no es la felicidad, pero es lo que nos compensa de no serlo”. No preciso con exactitud dónde vi o leí esta frase. El punto, es que se convirtió en unas de esas “frases de cajón” que se arraigó en los laberintos de mi mente, en ese oscuro pero mágico lugar donde nacen y se anidan las creencias.

De la manera cómo percibamos el dinero, de la manera como nos relacionemos con el, dependerá la calidad de nuestras finanzas. Y, no quisiera ahondar, en la resolución del eterno dilema moral, social, político y filosófico, de si es bueno o malo el dinero. Eso se lo dejo, de momento a otros. Por lo pronto, inició sugiriendo que “debería ser este tema de la gestión financiera una parte importante dentro del currículo en las escuelas y dentro de lo que aprenden los niños y niñas en las mismas”.
Aunque no es un tema en el que me considere experto, reconozco la importancia del mismo, al fin y al cabo es algo que nos atañe a todos, pues, quien no quisiera llevar una vida de tranquilidad y bienestar financiero?.
Como a todos, o casi de todos, que no tenemos formación en este aspecto, me ha tocado aprenderlo de manera autodidacta; es más, poniendo la cabeza y dándome mis “estrellones” financieros en la vida. En todo caso, aprovecho para regalarte unas ideas de lo que debes hacer para llevar un buen presupuesto y mejorar tus finanzas, sean cuales sean tus ideas al respecto y sean cuales sean tus propósitos. Lo cierto, es que si no somos organizados en este aspecto podríamos terminar devorados por el estrés y la ansiedad que suele producir la carencia de recursos económicos.
Empecemos por decir que el dinero, obviamente no lo es todo, pero es una “herramienta poderosa” para conseguir nuestros sueños. De tal suerte que si deseas gestionar de buena manera un presupuesto o tu presupuesto, estas ideas te serán de gran utilidad:
- Ten muy claros tus objetivos financieros: define qué es lo que quieres lograr: pagar todas tus deudas, ahorrar para adquirir un bien (auto, casa, negocio), invertir para generar ingresos pasivos adicionales o extras?. Si sabes para dónde vas en este tema te moverás con mayor facilidad.
- Utiliza la regla: 50/30/20: Consiste en disponer del 50% de tus ingresos para cubrir tus necesidades básicas de alimentación, transporte, servicios, vivienda y demás. El 30%, para cubrir deseos personales y atender tu estilo de vida (salidas, entrenamiento, hobbies) y, el restante 20% para ahorro y/o inversión. Aunque puedas ser un poco flexible, lo ideal es que no designes menos del 10% para ahorro o inversión.
- Que tu gasto sea con “intención no con emoción”: El peor enemigo de un “buen presupuesto” son las compras impulsivas, un mal muy común en medio de una sociedad altamente consumista. Por tal, antes de comprar, pregúntate: esto me acerca o me aleja de mis objetivos, es una necesidad o un deseo momentáneo, puedo comprarlo si afectar mis fianzas?. Poder decir “NO” a gastos innecesarios, es decir “SI” a un futuro más estable.
- Crea un fondo de emergencia: vivimos tiempos “imprevisibles” y pueden ocurrir cosas que cambien nuestra vida y estos imprevistos se convierten en crisis. Es muy sabio entonces, tener de tres a seis meses de gastos cubiertos en una cuenta de ahorro. Esto te dará mucha tranquilidad y paz mental.
- Automatiza tu dinero: lo más probable es que si dejas todo el proceso a tu “fuerza de voluntad” terminarás fallando, por tal razón, algo práctico es automatizar esos procesos. (Hoy día con los recursos digitales existentes es muy fácil). Puedes programar “transferencias” automáticas a tu cuenta de ahorro, configurar tus pagos básicos de manera automática, distribuir los recursos de tu cuenta a bolsillos de ahorro o de inversión.
- Revisa y ajusta “tu presupuesto” periódicamente: La vida es cambiante, y cada día nos enfrentamos a nuevas circunstancias, por tal razón, ve ajustando tu presupuesto para que se adáptate a las nuevas realidades. Revisa dónde gastaste más de lo planeado, dónde puedes ahorrar más y valora si estás moviéndote hacia tus objetivos.
No se trata de “restringirte” sino de empoderarte. Gestionar bien tu dinero es ganar tranquilidad, control y la capacidad de alcanzar la vida que sueñas. Para eso no ha de haber excusas, pues no se trata de esperar a tener el ingreso perfecto, sino de empezar con lo que se tiene. Si lo haces con disciplina te sorprenderás de ver cómo el dinero comienza a trabajar para ti. La verdadera riqueza no está en cuánto ganas sino en cómo administras lo que tienes.
Si consideras de utilidad estos consejos utilízalos y ponlos en práctica, sino pásalos por alto.
Te abrazo.
Deja un comentario