Conversaciones con mi “yo niño”

Entrevista a alguien, ya sea a un amigo, a otro bloguero, a tu madre o al cartero, y escribe una entrada con sus respuestas.

Una de dos: o estoy tan putamente solo que no tengo a nadie cercano a quien entrevistar; o, me dejé influenciar de la viral idea de TiK Tok donde, a través de inteligencia artificial y de una foto tuya de niño, crean un video donde puedes abrazar a ese niño.

El punto, es que cada vez estoy más convencido de que “nuestro ser interior” es el “niño que fuimos y que llevamos dentro “

Por eso es tierno, altamente sensible y noble. Por eso es curioso y bastante honesto.

Así las cosas, le daré la oportunidad de que me pregunte lo que quiera. Seré su entrevistado.

Yo niño: Hola, yo adulto. Cómo estás?

Yo adulto: Hola, yo niño. Me encuentro bien, en verdad.

Yo niño: Sabes, de niño eras muy temeroso. Le tenías miedo hasta a la oscuridad. Pudiste superarlo?

Yo adulto: Si. Lo pude superar a medida que fui creciendo. Un día, mientras me disponía a dormir en un cuarto oscuro y grande, tomé la decisión de enfrentar ese miedo y terminé metido debajo de la cama donde siempre pensé que vivían los monstruos. Y sabes, no había más que una vieja pelota de fútbol; no había ningún monstruo. Desde ese día dejé de tenerles miedo. Ese día supe que esos monstruos vivían solo en mi cabeza de niño. Ahora los monstruos son otros: preocupaciones, pensamientos negativos y otros, pero, sigo aplicando la misma fórmula: se que están solo en mi cabeza.

Yo niño: Y eres feliz?

Yo adulto: Si. Lo soy. No ha sido fácil. He cometido muchos errores, me he ido de bruces contra el mundo, me han lastimado y he lastimado también a algunas personas. Me ha tocado aprender viviendo lo que ni en la escuela ni en la familia me enseñaron. Y al final, Justo al final, pude comprender tantas cosas. Hoy, llevo una vida plena, tranquila y feliz. Una vida, si se quiere, virtuosa.

Yo niño: amas a alguien?

Yo adulto: Amo profundamente a mis hijas (tus hijas), amo a mis padres y hermanos, a mis amigos y me amo también profundamente a mi mismo.

Yo niño: pero, me refiero a si amas a una mujer.

Yo adulto: No. La verdad, no. Y es una historia larga y algo compleja para contarte. Solo te diré que aunque no ame a una mujer en este momento, no significa que no sea feliz, como te lo dije antes. Es una de las cosas que he aprendido: “que tu felicidad no depende de otra persona, sino de ti”

Yo niño: y por qué estás solo?

Yo adulto: Por mis malas decisiones. Solo por eso.

Yo niño: No entiendo. Podría explicarme?

Yo adulto: Si podría, pero, te pido que lo dejemos para después.

Esta entrevista continuará….

Si quieres saber un poco más, házmelo saber. ✍️


Posted

in

by

Comments

Deja un comentario