¿Cómo te sientes ahora mismo?
Me gusta mucho esta pregunta disparadora.
Antes de dar una respuesta honesta, permítanme explorar o ensayar un poco.
Realmente, la mayoría de las personas no es honesta al responder esta pregunta, cuando se encuentran con alguien, familiar, conocido o no conocido y después de saludarle, le suelta el universal: cómo estás?. Tan trivial y vacía se ha vuelto tanto la pregunta como la respuesta, que han quedado convertidas en simples frases de cajón. Y, tanto la pregunta como la respuesta se dicen para salir del paso. Ni el que pregunta le interesa “en verdad” conocer cómo se encuentra realmente la otra persona, ni el que responde le interesa hablar con la verdad y contarle a esa otra persona cómo se siente en ese momento. Por la razones que sean (no indagaré en el asunto) el encuentro no pasa de ser un mero formalismo:
- Hola, cómo estás?
- Bien, gracias.
Por qué nos cuesta comunicarnos honestamente?, por qué nos cuesta escuchar en verdad al otro?, por qué nos cuesta interesarnos genuinamente en el otro?
En un mundo “híper conectado estamos cada vez menos “conectados”, genuinamente hablando.
Así que, si por esos “ires y venires” de la vida, me llegases a topar por la calle un día de estos, no me preguntes cómo estoy si honestamente no deseas saber cómo me encuentro y lo que estoy viviendo. Y, si me inspira la confianza de contarte, espero me escuches. Yo, haré lo propio.
Hoy me siento bien, en términos generales. Pero, ahondando un poco más, siento emoción pues me dispongo a viajar a la ciudad de Medellín a correr por primer vez una maratón. Siento algo de ansiedad, y algo de preocupación, pues aunque he cumplido con una buena preparación, hace unas tres semanas mi rodilla derecha está sensible. La tengo en algodones y con terapia de frío. Espero que no empeore y que me permita cumplir la meta de terminar la carrera.
Ahora si, y ustedes cómo se sienten?

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