Para alguien de 30 seguramente ya somos “viejos”. Para alguien de 80, a lo mejor le pareceremos nuevos aún. La edad, definitivamente, es relativa.
Si cuando tenía 20 hubiese sabido todo lo que se hoy, de seguro, que habría cometido menos errores. Pero, no lo sabía. La mayoría de cosas en la vida se aprenden viviendo. No te las enseñan en la escuela ni en el hogar y es necesario aprenderlas rompiéndonos “la mula” contra el mundo. Harían muy bien los jóvenes, entonces, en escuchar los sabios consejos de los mayores. Pero, no pasará, seguirán viviendo su vida como consideren, tal como lo hicimos nosotros. Y están en todo su derecho. Solo que, en verdad, les haría mucho bien escuchar y aprender de los que ya recorrieron el camino. Les ahorraría uno que otro golpe.
Conozco viejos de 25 y jóvenes de 60, porque la edad más que una cifra es una actitud. Y no se trata de negarse a la realidad del inexorable paso del tiempo “lineal” y su carga de olvido y marchitez. Por el contrario, se trata de asignarle una connotación distinta al mismo y a la vida.
Cada etapa de la vida trae sus afanes, su propio “sentido” y su carga de bondades y sin sabores. El reto es aprender a asumirlas de la mejor manera posible. En este video que te comparto, comento, tan solo un par de cosas que percibo desde mi “experiencia de los 50 años”
Espero puedas leer, escuchar y ver.
Un feliz día ✍️🎉🙏
Deja un comentario