Háblanos de esa palabra que todo el mundo tiene en la boca.
No existe, tal vez, palabra más manoseada que “amor”. Todos la mencionan de aquí para allá, en todo momento.
Lo curioso es que todos hablan de amor y muy pocos son capaces de definir este concepto con claridad y, peor aún, muy, pero muy pocos, saben amar. Me incluyo, para no dejarlos solos.
Tanto se puede decir al respecto, que diré muy poco. Solo que la forma en que históricamente hemos entendido lo que es el amor (en concreto el romántico) y la forma cómo lo hemos vivenciado ha cambiado a través del tiempo, pero en todas las épocas se ha asumido de manera errónea y se sigue haciendo en la actualidad. Todos hablan de amar y muy pocos saben hacerlo.
Por eso, escojo esta palabra, como una provocación a explorarla, sentirla, dimensionarla y vivirla. En otra ocasión, con algo más de tiempo os daré los argumentos de esta hipótesis.
Un abrazo y feliz noche.

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