
¿Qué es para ti un buen profesor?
Todos los niños pueden aprender. Incluso, aquellos que tienen comprobadas condiciones limitantes de tipo cognitivo o físicas. Algunos aprenderán con mayor facilidad que otros, o un tanto más rápido o de formas diferentes, pero, en esencia todos tienen la capacidad de aprender. Por fortuna, cada vez más ciencias se unen en torno a la educación y nos van permitiendo comprender de mejor manera lo que antes dejábamos solo en manos de la pedagogía. Gracias a los avances de las neuro-ciencias sabemos de aspectos que inciden sustancialmente en el aprendizaje, como la plasticidad del cerebro, es decir, la capacidad que tenemos para, no sólo entrenar nuestro cerebro, sino de reconfigurar y hacer que se desarrollen ciertas partes del mismo relacionadas con la memoria y el acto de aprender. Pero, pese a todos esos avances, la forma en la que aprenden nuestros niños sigue siendo un acto maravilloso dotado de encanto y misterio. Mi experiencia personal en el aula de clases me ha permitido entender y comprobar ciertos aspectos que son claves para el aprendizaje, sobretodo si se trata de niños. Ellos son: 1. SIN ATENCIÓN NO HAY APRENDIZAJE: captar y mantener la atención de los niños cada vez resulta más difícil. Para ello, se requiere que el maestro sea muy recursivo y utilice todas las estrategias posibles para lograr tal fin. Es aquí donde un sencillo truco de magia, una adivinanza, una anécdota divertida, una pregunta interesante, plantear un reto o un apunte ingenioso ayudan mucho. 2. EMOCIÓN PARA TOCAR EL CORAZÓN: No cabe ya duda de que los niños aprenden mucho más desde la emoción. Es decir, cuando eso que estamos tratando de enseñar tanto al punto de lograr no sólo que se interesen en aprenderlo sino que lo puedan anclar en su memoria largo placista. 3. MENOS PALABRAS Y MÁS VIVENCIAS: En la escuela no se enseña para la vida, “la escuela es la vida”. Y, si la escuela es la vida, se vive a plenitud, se crea, se hace, se disfruta, se aprende, se toman decisiones, se resuelven problemas, se crece, se sueña, se tejen sueños y se ama. Cada pequeño acto de la escuela debe ser totalmente “vivencial” y no un simple discurso. 4. JUGAR PARA SER GRANDES: Si la vida misma es un juego, por qué en la escuela y en el aula le quitamos el juego a los niños?. El juego es la expresión natural de los niños. Se juega para aprender, para conocerse y conocer a los demás, se juega para crecer y para ser. 5. CAMBIAR LA MIRADA: Pasar de ver a los niños como números o sujetos estandarizados, para comenzar a mirar las particularidades de cada ser, pasar de intentar meterlos a todos en los mismos moldes, con las mismas cualidades y virtudes, a entender y desarrollar las potencialidades de cada uno de ellos, con sus intereses y necesidades particulares. Empezar a mirar a cada niño como un ser único con capacidades únicas y no como alguien que aprende o no aprende. 6. EL FOCO EN LA FELICIDAD: Si logramos que los niños se sientan plenos, seguros, felices y que disfruten la experiencia de la escuela, habremos resuelto el 90 % de los problemas de la educación. Déjame saber en los comentarios: qué piensas al respecto? Comenta y comparte para que más maestros puedan acceder a esta reflexión. LOS LEO.
P/D: Profesor es quien enseña matemáticas, ciencias, arte, lenguas u otro saber y “maestro” es quien inspira, es quien enciende la llama, es quien toca el corazón de sus estudiantes y transforma sus vidas.
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