Describe la chocolatina de tus sueños.
Vivir para comer o comer para vivir?
“Bernardo Sandoval” está próximo a festejar sus cien primaveras y a pesar de sus años aún sale a divertirse al club, a jugarse una partida de billar o de dominó con sus amigos (bueno, los pocos que le quedan, todos más jóvenes que él). Sus 1, 60 de estatura no desentonan con la gracia de su figura liviana, esmeradamente ataviada con sombrero de fieltro, pantalón de gabardina clásico y camisa manga larga de un solo tono. El típico abuelo citadino de una ciudad de Los Andes colombianos.
Su evidente longevidad se debe, según él, a que come poco. Desde que recuerda dice comer estrictamente lo necesario. Su plato nunca supo lo que son los excesos y prefería siempre levantarse con algo de hambre de la mesa que comer por gula.
Don Bernardo, como le dicen cariñosamente, dice con algo jocosidad y algo en serio “que lo que mata a las personas es la comida”. No sigue una dieta especial ni se priva de ciertos alimentos, lo único que hace es comer poco, es decir las porciones es de cada cosa que pone en el plato son en extremo pequeñas. Pese a comer tan poco mantiene el vigor y la vitalidad, nunca se le ve cansado, goza de buena salud y tiene una memoria prodigiosa. Sus únicas limitaciones son las generadas por la edad.
A todas estas, qué piensan ustedes de esta estrategia de vida de Don Bernardo. LOS LEO ✍️

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