LEER, UN TE CALIENTE Y MEDITAR

¿Qué te relaja después de un día duro?

Los días son como un rosario de situaciones que se van tejiendo momento a momento. Desde que abrimos los ojos por la mañana, después de esa pequeña muerte que es el sueño y pisamos con el pie derecho el piso para que nos vaya bien nos aventamos a vivir un día mas. Algunos en piloto automático, en un trance extraño entre la conciencia y la inconsciencia que ni el agua fría de la ducha de la mañana logra exorcizar. Otros, despiertos pero con los ojos puestos en las preocupaciones del día, los afanes de la vida, las deudas, las responsabilidades del trabajo o las premuras de la familia, pero pocos enfocados en vivir un día a plenitud, sean cuál sean las circunstancias.

Picar rocas con un enorme martillo es un trabajo rudo y duro; pescar en alta mar en una pequeña embarcación con olas furiosas es un trabajo duro; limpiar las ventanas de un piso 50 amarrado a un pequeño arnés es un trabajo duro; sacar arena de un río sumergiéndote durante minutos todo el día es un trabajo duro, palear el concreto bajo un intenso sol para poner a punto el concreto es un trabajo duro; y muchos otros que alcanzarán ustedes a citar. Todos estos son trabajos físicamente duros. Existen también trabajos que no requieren un gran esfuerzo físico pero si un gran desgaste mental, trabajos todos que exigen alta concentración como la de los cirujanos; alto manejo de la presión como los vendedores a los que se les exigen cumplir con cuotas de venta; altos estándares de comunicación como la de los maestros encerrados en un aula de clases, cuál gladiadores modernos con 40 inquietos chiquitines; todos, en síntesis son trabajos duros y desgastantes, pero en esencia no es el trabajo en sí lo que lo hace duro, no son esas circunstancias particulares de cada oficio la que los hace duro, sino la actitud con la que se asumen.

Dicho esto, depende de la forma cómo afrontemos nuestro día a día laboral que tengamos un día difícil mediado por un día de trabajo duro. Una actitud un tanto mas positiva hacia eso a lo que nos dedicamos hará de nuestra jornada laboral algo mas amable.

Hayas tenido un día duro o no, lo que me atrevo a recomendar, desde mis gustos y experiencia, para aliviar las tensiones del día, después de la batalla, para descansar y relajarte luego de quitarte las botas, es tomarte una bebida caliente mientras lees un libro, para terminar antes de entregarte a “morfeo” practicando unos diez minutos de meditación. A mi en lo particular me funciona bien, me resetea y me dispone para un buen descanso.

Cuéntame cómo lo haces tú? Estaré atento de leerte. Abrazos 🤗


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