EL PRESENTE, El PASADO Y EL FUTURO

¿Cuál es tu festivo preferido? ¿Por qué?

Los humanos nos hemos inventado casi todo lo que existe. Algunas de esas cosas de manera directa para acomodarlas a nuestro beneficio, otras indirectamente como consecuencia de nuestro proceder. Y no me refiero solo a cosas materiales, pues de alguna manera nos hemos inventado el mismo mundo, tanto lo material como lo abstracto. Hemos bautizado cada cosa que existe con un nombre, cosas que incluso siempre estuvieron ahí, como el cielo, las estrellas, el sol, la luna, los ríos, los mares, y todo lo demás en este cómico planeta. Y se llaman así porque simplemente se nos ocurrió que se llamarían así, porque decidimos bautizarlos así, por capricho o por las razones que sean. Pero, no es más que un nombre, un simple nombre con el que designamos cada cosa de este mundo.

Me resulta tan interesante ese aparte de “Cien años de soledad”, Justo cuando todos en Macondo son azotados repentinamente por la “peste del olvido” y se vieron en la necesidad de rotular cada cosa u objeto existente para recordar como se llamaban: “puerta, ventana, jardín, jarra, tinaja, etc” Igual, no se trataba más que de seguir llamando a las cosas como algunos, mucho antes de nosotros, decidieron llamarlas. No veo problema en que simplemente las hubiesen bautizado de nuevo, asignándoles el nombre que a bien consideraran.

Pasa igual con todo. En ese violento afán de comprenderlo todo, de justificar su existencia, nos inventamos las explicaciones, tanto desde la ciencias como desde los mitos, por cierto, estas dos palabras también nos las inventamos, como también la palabra Dios, la palabra conciencia, la palabra vida, la palabra amor y la palabra tiempo. Y si es el tiempo una invención nuestra para nombrar algo y tratar de comprenderlo entonces tampoco existe. Creemos que existe porque lo percibimos, pero no lo entendemos. Es entonces el tiempo una especie de sensación sin efectos más que esos que nuestra conciencia le asigna.

Por ejemplo, analicemos juntos esto: qué es el presente?, qué divide o hace distinguir el presente del pasado o del futuro?. Hagamos el siguiente ejercicio: mentalmente vamos a contar hasta tres y Justo cuando pensemos el tres, vamos a dar una “palmada”, el presente no será más que ese “justo instante” en que nuestras manos choquen y produzcan el ruido característico de la palmada, ese es el presente, ese efímero instante de tiempo en que suena la palmada, tan solo unas fracciones de segundo, pero después, unos segundos después ya será pasado, ya no está el ruido ni tampoco la palmada, podemos decir que ya pasó, qué es algo del pasado. Así las cosas, la línea que divide uno de otro, el presente del pasado, es infinitamente imperceptible. Entonces, no vivimos ni en el presente ni en el pasado porque no existen, simplemente vivimos en un tiempo infinito. Ahora bien, no podemos pensar en el futuro porque tampoco existe, hasta que no se materialice no existe y de todas maneras no será más que un continuo y minúsculo presente hecho de vivencias que no duran más que fracciones de segundos y que se prolonga en el tiempo.

Así las cosas, que más da si es lunes o jueves, martes o domingo, si no son más que nombres que hemos puesto a cosas indeterminadas y que importa si es festivo o no, si no existe el tiempo más que en la mente racional que intenta explicarlo todo.


Posted

in

,

by

Comments

Deja un comentario