¿Qué libro podrías leer una y otra vez?
Cien años de soledad es el prodigio más grande de la literatura, pues no solo retrata la historia trágica, a manera de alegoría, de América Latina, sino que anticipa, de alguna manera, el destino incierto que correrá la existencia humana, condenada a ciclos existenciales de egoísmo, enfrentamientos fratricidas y destrucción cíclica, generación tras generación, del tejido social que le da sentido y fundamento a su existencia.
Macondo, viene siendo entonces el planeta entero, un planeta cada vez más fantasma, nacido de las entrañas de un Dios poeta pero también loco y condenado a un eminente y apocalíptico fracaso, pese a las buenas y nobles intenciones de “los Buendía” que pululan en la tierra, en todos los países, por aquí y por allá.
La historia de la humanidad, como cien años de soledad, es una historia de amores imposibles (y no hablo de amor romántico), una historia de soledades y desencuentros, de caminos inexplorados, de triunfos bacanales y derrotas estruendosas. La historia de la humanidad, como cien años de soledad, es la historia de un tiempo que se diluye inexorablemente en una espiral de recuerdos y olvidos.
Macondo somos todos y vivimos el afán permanente de escapar de la soledad, de encontrarle sentido a nuestra existencia transitando caminos de supersticiones, incapaces de mirar hacia adentro para tender los puentes que puedan salvarnos de la peste del olvido, de ese olvido que inevitablemente seremos, donde ni siquiera el amor con su fuerza absoluta será capaz de romper la maldición que pesa sobre esta condenada especie humana.
Nada puede haber más surrealista y mágico que la existencia humana, plagada, como cien años de soledad, de paradojas y desaciertos en un torbellino infinito que nos conduce a la extinción definitiva y al olvido absoluto.
Déjame leerte en los comentarios.
Consideras que amanecí muy “fatalista” hoy? O compartes, por el contrario, esta visión macondiana de la existencia humana?
Te leo.

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