¿Qué te hace una persona única?
Alcanzar el “equilibrio personal” es algo a lo que todos aspiramos, algunos de manera consciente, otros sin darse siquiera cuenta de que es eso lo que persiguen y desean en su afán diario de ser mejores personas.

Tratemos, inicialmente, de entender en qué consiste eso del “equilibrio personal”. Imagina que cargas varias pesadas mochilas sujetas a los extremos de una vara que reposa sobre tus hombros. Imagina también que debes caminar por el filo de una estrecha pared cargando dichas mochilas evitando caer al precipicio. Deberás entonces equilibrar tanto tu cuerpo como el peso de las mochilas para lograr atravesar la pared y llegar a tu objetivo. La pared viene siendo el trasegar de la vida y las mochilas las distintas dimensiones que poseemos y en las que nos movemos todas las personas: física, emocional, mental, espiritual, social y profesional. Cuando alcanzas a nivelar y manejar adecuadamente todos los pesos y contrapesos de tus mochilas, entiéndase de tu vida, habrás alcanzado el equilibrio personal y con ello una vida más plena y significativa.
Pero, que obstáculos encontramos en el camino que nos impiden alcanzar el equilibrio personal?. El primero de ellos es no conocernos a nosotros mismos, es decir, no saber con exactitud cuáles son nuestros valores, necesidades, intereses y prioridades. El segundo es no saber “decir no” a todo aquello que nos roba nuestro tiempo, nuestra energía y que no contribuye en nada a nuestro crecimiento. El tercer obstáculo es la falta de organización y planificación, que nos lleva a ir por la vida sin un rumbo fijo como una hoja seca que arrastra el viento a su libre albedrío. El cuarto obstáculo es la incapacidad para comunicarnos de manera efectiva y asertiva, es decir para expresar con claridad lo que pensamos y deseamos en nuestra vida. El quinto obstáculo es la poca flexibilidad que mostramos o tenemos para adaptarnos a los cambios de manera inteligente, entendiendo que en la vida no hay cosas perfectas. Un sexto obstáculo es no priorizar el bienestar, es decir, no dedicar el tiempo suficiente a las actividades que nos hacen feliz y que nos llevan a crecer como personas.
Cuando alcanzamos el equilibrio personal dejamos de utilizar máscaras y nos mostramos tal como somos en todas partes y con todos. Cuando alcanzamos el equilibrio personal somos totalmente coherentes entre lo que pensamos, hablamos y hacemos, convirtiendo nuestra vida en “un libro abierto” de armonía y virtuosismo.
Déjame saber si te ha sido de utilidad este artículo. Me gustaría mucho leerte.
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