Si pudieras ponerle a algo tu nombre, ¿qué sería?
Admiro a muchas personas, desde consagrados escritores como García Márquez a científicos élite como Albert Einstein; desde modestos empresarios como el señor de la tienda de la esquina del barrio hasta magnates galácticos como Elon Musk. Admiro a algunos, dentro de los míos, cercanos y de carne y hueso, como mi abuelo que pudo hacerse a una vida con cierta comodidad vendiendo gallinas y cerdos. Admiro el poder convocador de personajes como Jesús, capaz de dividir la historia en dos y mantenerse vigente en el tiempo cada vez con más fuerza.

Sin embargo, no deseo ni sueño ser como ninguno de ellos u otros que también admiro (deportistas, artistas). No intento imitarlos de ninguna manera, no me esmero en lo absoluto en parecerme o en tener algo de lo que tuvieron; no intento emular su modo de hablar, pensar o estar en el mundo, quiero ser, simplemente yo, con mis aciertos y desaciertos, con mis defectos y virtudes, con mis manías y particular forma de ver y entender el mundo y la vida, con mis sueños rotos y mis heridas de guerra. Quiero ser siempre yo mismo, único e irrepetible, no para mostrarme a los demás, si para conquistar mi propio corazón.
Así pues, que trato de que todo lo que hago, desde la más tonta nimiedad hasta la más meritoria acción lleven mi nombre, mi “marca personal” y no porque sea un “egocéntrico enfermo” ; y no porque tenga ambiciones de hacer marketing, sino porque simplemente “quiero ser yo”, no una copia barata de alguien más, sin la intención de colgarme como uno de los grandes en los anaqueles de la historia, sino para ser recordado como “yo”, más allá de lo que pueda haber hecho o logrado.
Todos deberíamos encontrar nuestro propio y muy particular “performance” , nuestra auténtica manera de “ser y estar” en este mundo. Ser auténticos es un llamado casi natural de la vida y el universo.
Así que te invito a que seas “tú”, siempre tú.
Me gustaría leerte en los comentarios. Un feliz fin de semana a todos. Se les quiere 🎉🌺🙏
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