Nos toca bajarnos del carro, queramos o no.

Estás a punto de emprender un viaje por todo el país. ¿Avión, tren, autobús, coche o bicicleta?

Aclaro, antes de iniciar, que esta reflexión no tiene nada que ver con esa especie rara de “maleficio” que se ha vuelto la política en este país donde tuve la buena suerte de nacer y donde resido.

No lo pienses más y comienza a bajarte del carro

Afirman quienes dedican sus días a investigar, con rigor, este tipo de cosas, que nuestros antepasados, que desde luego eran nómadas, caminaban en promedio, diariamente 20 kilómetros ( 25 los hombres y 15 las mujeres) en sus faenas de recolección y caza. Por el contrario, hoy día, de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) más del 60% de las personas en el mundo viven en un total sedentarismo, es decir no realizan ningún tipo de actividad física. Este simple he hecho a llevado a que el sedentarismo se convierta en una de las principales causas de enfermedades y de mortalidad.

Existen muchos que los únicos pasos que dan son los que los llevan hasta el garaje, donde guardan su automóvil y los que separan el parqueadero de su oficina. O en su defecto, lo mismo también para quienes utilizan motocicleta como medio de transporte.

Y es que nos está costando muchísimo bajarnos del carro y de la moto, por la dependencia que hemos creado y por esa tendencia de decidir siempre por lo más cómodo. El punto aquí, o mejor la “mala noticia” es que nos va a tocar comenzar a bajarnos del carro, queramos o no; y la razón es la siguiente: el mundo se mueve gracias al combustible fósil, es decir al petróleo, que es un recurso natural “no renovable” y que, en consecuencia, se agotará del todo algún día, más cerca que lejano. De acuerdo a datos oficiales, las reservas generales probadas del mundo no alcanzan más allá del año 2043, es decir 19 años, donde las más grandes son las de países como Venezuela que tiene reservas generales para 40 años, Arabia Saudita 30 años, Irán 20 años, Canadá 15 años, Mexico 12 años. De otra parte, nuestro país Colombia, con unas reservas probadas de 2074 millones de barriles tiene petróleo para abastecerse unos 6 años. Esta lógica explica muchas cosas: una el precio actual de la gasolina, que desde luego no va a disminuir y cada vez será más alto, una vez toque importarla; dos que esto no tiene vuelta atrás ni en Colombia ni en el mundo; tres que se hace imprescindible acelerar, de manera, inteligente y adecuada, la transición energética hacia otras fuentes de energía alternas; cuatro que es necesario ser conscientes de esa realidad y comenzar a adaptarse a la misma, lo cual comprende, entre otras cosas, “bajarse del carro” y comenzar a utilizar medios como la bicicleta, si es posible.

Hasta el momento, no se ha logrado encontrar una fuente de energía alterna que tenga la misma capacidad y potencia del petróleo y que lo remplace. Esto pone a la humanidad en una carrera contra el reloj que, de no encontrarse, llevaría a este mundo, tal como lo conocemos, a un colapso total de dimensiones apocalípticas.

En ese ejercicio de intentar anticipar lo que se viene considero que habrá que repensar las ciudades y las grandes urbes, de tal suerte que alberguen muchas (millones) de personas y sean autosuficientes, en donde todos puedan trabajar, convivir, educarse, sin tener que desplazarse grandes distancias; estas ciudades estarán interconectadas con sistemas de transporte eléctricos. Moverse entre una de estos grandes bloques de ciudades del futuro será un lujo que muy pocos podrán darse.

Por lo pronto, si te está afectando significativamente el bolsillo el costo de la gasolina y el incremento de la canasta familiar, es hora de que comiences a pensar en la posibilidad de mudarte lo más cerca posible a tu lugar de trabajo, bajarte del carro y utilizar la bicicleta y, comenzar a sembrar, así sea en materas, tu propio alimento.

Déjame saber en los comentarios, qué piensas de todo esto.

Un feliz día de descanso.


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