Por qué nos cuesta tanto vivir en el presente?

¿Con qué consigues evadirte?

Seguramente tú, que lees esta nota, yo y todos los demás, pasamos gran parte de nuestra vida “evadidos del presente”. Y es que vivir anclados al pasado o al incierto futuro se ha vuelto un mal común, producto del poco control que tenemos sobre nuestros pensamientos y nuestra ruidosa mente.

El pasado es un fantasma y el futuro un sueño incierto.

Vivimos constantemente añorando el pasado, lamentándonos de lo que hicimos mal o de lo que dejamos de hacer (si hubiese tomado otra decisión, si lo hubiese intentado) y dándonos una paliza mental con las culpas de nuestros errores; y esto nos roba sin ninguna duda la tranquilidad y la paz mental.

Y cuando no estamos quejándonos y lamentándonos en el pasado, estamos ansiosos, estresados y preocupados por el incierto futuro (y si me sucede algo malo, y si me enfermo, y si pierdo el empleo). La tendencia natural de nuestra mente es a elucubrar “pensamientos negativos”, siempre pensamos lo peor. Y mientas nos agobiamos viviendo en el pasado o en el presente, nos perdemos de lo único real e importante que existe y que tenemos: nuestro presente.

Cargar a cuestas, diariamente, con el peso del pasado, es un hecho traumático, angustiante y doloroso que nos impide disfrutar del momento presente. De igual forma, negarnos a aceptar nuestra realidad actual por andar aferrados a una época que ya no existe, que quedó atrás para siempre.

Lo pasado pisado y el futuro es incierto. Y esa ansiedad que nos genera pensar y vivir en el futuro puede incluso ser paralizante y hacernos ciegos, sordos y mudos ante las oportunidades que nos brinda el presente.

Es necesario, hacer un alto en el camino, cerrar los ojos, respirar y abrirlos de nuevo con la firme intención de dejarnos deslumbrar por todo lo que el presente nos ofrece, justo aquí y ahora: por las cosas buenas y gratas, tanto como las menos gratas; por las cosas grandes, pero mucho más por los pequeños detalles de la vida. Es necesario, mantenernos aquí y ahora, plenamente conscientes, con la mente y el corazón palpitando al armonioso ritmo del universo. Es necesario recibir el presente, el momento, como el más hermoso de los regalos.

Perdernos en los vericuetos del pasado y los laberintos del incierto futuro, es perdernos la posibilidad de lograr nuestra paz interior y una vida más plena y feliz. Tal vez nos tome algo de tiempo, tal vez debamos aprender a hacerlo, pero lo podremos lograr si tenemos la intención firme de hacerlo.

Prácticas como la meditación, el yoga o el mindfulnes pueden ayudarnos mucho en ese proceso. De igual forma, la lectura de libros inspiradores como “el poder del ahora” de Eckart Tolle.

Vamos, comienza hoy!. No sigas evadido de tu presente.


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