Escribe una carta a tu yo de 100 años.
Hay que vivir la vida como si deseáramos llegar a los 100 años, pero, como si estuviéramos listos para morir mañana. Y estar “listo para morir mañana” es, a mi juicio, estar en paz con todo y con todos: con Dios, con el universo, con los demás, pero, sobretodo, contigo mismo.

Seamos claros: de qué sirve una vida longeva si no ha sido vivida con dignidad?. El punto tal vez no esté en la cantidad de tiempo que se viva sino en la calidad. No es lo mismo una vida de 60 años de plenitud que una vida de 100 años sufrida año tras año, donde se vive un año que se repite 100 veces, sin cosas nuevas, sin sorpresas, sin riesgos, sin aventuras, sin nuevos caminos y aprendizajes y bajo la más agobiante rutina.
Si no es para disfrutar la vida, para festejarla a cada segundo como el hecho más extraordinario que existe, para embelesarnos con cada cosa que nos trae, para sorprendernos y dejarnos sorprender por ella, para crearla y recrearla permanentemente, entonces, para qué vivir 100 años?.
Lo importante es que, vivas los años que vivas, lo hagas a plenitud. Recuerda que tal vez sea esta tu única experiencia de vida, por qué malgastarla entonces. pero, si aún así te empeñas en simplemente tener una vida lo más longeva posible, es recomendable que tengas en cuenta los siguientes consejos que te ayudarán a mantener tu salud física y mental. Aclarando, antes, que la longevidad depende también de otros importantes factores como la genética.
1. Lleva una alimentación consciente: “come para vivir y estar sano”, no vivas para comer. Come lo necesario y lo más natural posible, alejado de todo lo procesado, del azúcar y grasas saturadas. Recuerda que eres lo que comes. Come entonces vida y salud.
2. Muévete: La longevidad es directamente proporcional a la actividad física que realices. Esto está ya muy sustentado por la ciencia. La dinámica de la vida implica movimiento. No somos rocas, seres inertes, somos energía, vitalidad y movimiento. El hacer ejercicio, actividad física o practicar deporte no solo contribuye a que tengamos una vida más longeva, sino que incide poderosamente el la calidad de nuestra vejez.
3. Duerme bien: curiosamente si tu meta es vivir más tiempo, deberás dedicar un tercio de las horas de tu día a dormir, esto es entre 7 u 8 horas diarias. Ello te ayudará a mantener fuerte y sano tu sistema inmunológico y a vivir con energía y concentrado.
4. Encuentra el equilibrio: deberás aprender a sobrellevar las cargas de la vida, a manejar la ansiedad y el estrés, a aceptar aquellas cosas sobre las que no tienes control y gestionar adecuadamente esas en las que si puedes incidir. No tomarte la vida tan en serio sería un buen comienzo y practicar cosas como el yoga, la meditación, la oración o el mindfunes pueden serte de gran ayuda.
5. Rodéate de afectos: no podremos desligarnos jamás de nuestra condición de “seres sociales”. Tener relaciones sociales fuertes son un factor determinante, no sólo para la longevidad, sino para llevar una vida mucho más plena y feliz. Deberás entonces llevar una vida mucho más activa socialmente hablando, manteniéndote en contacto con familiares y amigos; como también construir nuevas relaciones.
6. Aprende siempre: es necesario que mantengas tu mente activa siempre y la mejor manera que existe para estimularla es aprendiendo cosas nuevas. Una mente que no se estimula y ejercita se puede deteriorar más rápido. Aprende algo nuevo, lo que quieras, pero aprende.
7. Chequea tu salud con frecuencia: aunque estés llevando una vida sana es necesario que rutinariamente te realices chequeos médicos, pues muchas de las enfermedades graves que pueden ocasionar tu muerte son superables si son diagnosticadas y tratadas a tiempo.
8. Toma el sol: contrario a lo que se ha venido afirmando en torno al sol, este es muy necesario para preservar la salud, sobretodo porque es la mejor fuente de vitamina D, desde luego con la debida moderación .
9. No cigarrillos, no alcohol: sobran los argumentos y las evidencias científicas al respecto. Así que, si tu meta es vivir más tiempo, deberás privarte o abstenerte de estas dos cosas.
10. Ten una actitud positiva ante la vida: parece mentira, pero quizás este último punto sea el más importante. Mantener una actitud positiva y optimista ante la vida es clave para sentirse bien, para estar emocionalmente estable y para tener paz y tranquilidad.
No existen fórmulas mágicas ni para vivir la vida, ni para alcanzar una vida longeva y saludable, es más bien la suma de pequeños hábitos , más la actitud y disposición adecuada y un tanto de privilegio genético y circunstancial.
Adelante! A pues, por ello si es tu fin. 🌎
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