¿Qué ha sido lo último que has aprendido?
No estoy seguro si esto de: “concedernos permiso para ser humanos” fue lo ultimo que aprendí, pero, estoy seguro que si fue lo más significativo.

Definitivamente los seres humanos somos una permanente obra en construcción y estamos aprendiendo siempre, desde que nacemos, hasta que damos el último suspiro. Algunas cosas las aprendemos porque nos las enseñan en la escuela y en la familia, pero la gran mayoría las aprendemos por cuenta propia. Lo curioso es que, las cosas más importantes de la vida, que guardan relación con “cómo vivir la vida de la mejor manera” no nos las enseñan ni en la escuela ni en la familia y nos toca aprenderlas mientras transitamos el camino de la vida.
De niños, por ejemplo, cuando sufríamos un accidente y nos golpeábamos, nuestros padres nos reprendían y nos decían: “no llores, que los niños no lloran” y tristemente, muchos hombres crecieron con ese paradigma y el resultado es que terminaron convertidos en personas insensibles y en algunos casos hasta violentos, simplemente porque negaron y reprimieron sus naturales emociones.
Aprender que somos “humanos”, que somos seres sensibles por naturaleza, que sentimos, que nos duelen muchas cosas, que no somos moles de piedra, es realmente importante. Concedernos el permiso de ser humanos es aceptar que en la vida hay muchas cosas que nos afectan, que sentirnos mal un día es normal, que sentir tristeza es normal, que sentirnos agobiados un día es normal, que sentir rabia y repulsión es normal, que sentir, en ocasiones, miedo también es normal. Concedernos permiso de ser “humanos” es afrontar la vida de manera natural, aceptando lo que no podemos controlar, con equilibrio y resiliencia, pero gestionando aquello en lo que si podemos incidir. Concedernos el permiso de ser “humanos” es tener siempre claro que no es malo sentir emociones, que lo negativo es quedarnos viviendo en estados emocionales que nos dañan.
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